La cooperación como medio para elevar nuestra condición humana

Tal vez el aspecto más destacable de la evolución
es su capacidad de generar la cooperación en un mundo competitivo”

Martin Nowak

El hombre moderno es resultado de la selección natural de la evolución. La superación de los diferentes sucesos históricos que han tenido que atravesar, tiene su fuerza en la cohesión social de una comunidad, donde su progreso depende de la necesidad mutua de los integrantes. Esto sugiere que la cooperación entre ellos, y no la competencia, es el ingrediente fundamental para dicho progreso. Martin Nowak, biólogo y matemático de la Universidad de Harvard, sostiene este principio como fundamento de las grandes innovaciones a lo largo del tiempo; más que ello, lo considera decisivo en la humanidad.

La cooperación como medio para elevar nuestra condición humana

Históricamente, los seres humanos son motivados por la desconfianza cuando se encuentran inmersos en una crisis, y como resultado se acrecienta el interés en beneficio propio, perjudicando consecuentemente al semejante y a sí mismo. Nowak y el escritor científico Roger Highfield presentan en su libro “Supercooperadores”, el dilema del prisionero, mediante el cual explican cómo la cooperación supone un mejor resultado que el que puede conseguir cada individuo de forma separada. La contribución de Nowak consiste en utilizar simulaciones numéricas y con ello aplicar el dilema a un gran número de individuos en lugar de los dos del ejemplo clásico.

Luego de analizar que los cooperadores suelen tener menos posibilidades (obtener beneficio individual es siempre más fácil), llegan a la conclusión que ciertos mecanismos de interacción facilitan la evolución de la cooperación y el altruismo en el progreso de la sociedad. El mecanismo fundamental es la reciprocidad (dar algo a cambio de algo en forma instintiva), mostrando cómo el comportamiento desinteresado surge en forma natural de la competición.

En el caso particular de la «reciprocidad indirecta», permite que las personas generosas y cooperativas construyan una reputación por la cual los demás son más propensos a colaborar con ellas. Es evidente que los seres humanos estamos diseñados para conectarnos y colaborar socialmente unos con otros en busca de un equilibrio social, y competir entre nosotros no es el factor positivo, pero sí uno que nos ha empujado al cambio.

Para asegurar la permanencia del equilibrio social, la colaboración exige confianza y generosidad, ya que sin una mínima dosis de ésta última no hay colaboración posible. Una cultura del bien común, empática y solidaria, permite analizar los beneficios  y consecuencias psicosociales de la colaboración a nivel social y global.

Son innumerables las investigaciones de científicos, sociólogos y educadores respecto de la mejora en la calidad de vida y las relaciones. La búsqueda del equilibrio en comunidad nos ha llevado a superar todo tipo de guerras, externas e internas, y hoy nos encontramos frente a un estado de evolución que nos impulsa irrefrenablemente a la cooperación mutua. Alterar las viejas costumbres individualistas requiere de otras nuevas, y una propuesta renovadora necesita contar con bases que reflejen la sumatoria de estas fuentes diversas en una única dirección común: la elevación de la condición humana. Sostenemos esta propuesta, y con la colaboración de todos la estamos llevando a cabo.

Referencias: http://institutoroche.es/editorial/77/Seleccion_natural_evolucion_humana_y_neuroetica_convergencias_evolutivas_y_criticas_a_la_austeridad_aplicada_como_principio_politico

http://elespiritudeltiempo.org/blog/super-cooperadores-las-matematicas-de-la-evolucion-el-altruismo-y-el-comportamiento-humano-o-por-que-nos-necesitamos-los-unos-a-los-otros-para-triunfar/

Extracto de http://unpocodesabiduria21.blogspot.com.ar/2013/04/supercooperadores-2011-martin-nowak.html

Los cinco factores que Nowak y Highfield consideran básicos para la cooperación (a pesar de las tendencias egoístas de la selección natural): reciprocidad directa (algo a cambio de algo), reciprocidad indirecta (reputación), selección espacial (los cooperadores son favorecidos al formar redes y agrupamientos), selección multinivel (selección entre grupos, donde los grupos de cooperadores superan en eficiencia a los grupos de desertores) y selección por parentesco (tendencia a cuidar unos de otros en clave genética: favorecer a los parientes). Los seres humanos son los únicos organismos en la tierra capaces de hacer uso de estos cinco mecanismos de cooperación al mismo tiempo, por eso somos «supercooperadores» .  

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