Una sociedad colaborativa es más feliz que una competitiva

Como ciudadanos de la sociedad actual nos estamos dando cuenta que no podemos continuar en una lucha por la supervivencia del más fuerte, que necesitamos una sociedad menos competitiva y más colaborativa. Debido a la crisis empezamos a observar que tenemos que cambiar la visión distorsionada por una que nos permita enfocarnos mejor y que sea buena para todos. Definitivamente una sociedad colaborativa es más feliz que una sociedad competitiva. A esta colaboración podríamos definirla como solidaridad, es decir, pensar en los otros, ayudarnos y cooperar entre nosotros.

Una sociedad colaborativa es más feliz que una competitiva

Es importante plantearnos que desde este espíritu solidario podemos elegir construir un mundo distinto, un mundo en el que todos nos veamos beneficiados y no solamente unos pocos. Construir una sociedad en donde las personas se conecten entre sí, una sociedad basada en otorgamientos mutuos. Este es un nuevo ángulo, una nueva visión, si están bien todos estoy bien yo; como si a través de un nuevo enfoque obtuviera una nueva visión y pudiera ver el mundo con otros ojos.

Esa nueva visión puede alcanzarse a través de prácticas de encuentro con los demás. Conectarnos más con las necesidades de las personas, jugar más, dialogar más, crear grupos de apoyo en la comunidad para resolver cualquier conflicto o circunstancia problemática. Al mismo tiempo que es oportuno participar de actividades cuyos objetivos sean altruistas, hacia el bien común de un grupo o de una comunidad; y rechazar aquellas prácticas que fomentan la competencia.

Podemos concluir que a partir de esta nueva visión podremos caminar hacia una sociedad dispuesta a organizarse de manera igualitaria a pesar de las diferencias, una sociedad que logre una posición equitativa entre dar y recibir. Los conceptos que están relacionado a la competitividad en el mundo actual están cada vez más en desacuerdo con las nuevas condiciones que nos impone la sociedad de hoy, globalizada y unificada, que tiende a la conexión y a la unión de las personas para construir un futuro más compatible con el principio de colaboración que de competencia.

Referencia: http://elespiritudeltiempo.org/blog/la-solidaridad-que-perdura/