La comprensión y la escucha como desafío educativo del siglo XXI

Yo me vuelvo tú sin dejar de ser yo mismo”.
Edgar Morin

Entre las capacidades innatas del ser humano se encuentra la de comprender. Cuando es capaz de comprender el mundo que lo rodea, el hombre crea, inventa, elabora, propone. Y si puede manifestar estas acciones, es porque puede aprenderlas. Cuando los profesionales de la educación se ven imposibilitados de dar espacio a los aportes de los alumnos, todo lo que se puede aprender en el aula tiende a ser olvidado o pierde interés. Hoy, un cambio en el enfoque de la enseñanza basado en cómo aprender a ser comprensivo es clave. Algo que puede elaborarse en edad escolar, donde la escucha y la propuesta sean integrantes elementales del desarrollo áulico.La comprensión y la escucha como desafío educativo del siglo XXIEscuchar para proponer… para volver a escuchar, para volver a proponer…”  Carme Pablo Puig

En muchas ocasiones los profesionales de la educación se encuentran en situaciones por las cuales han expresado sus opiniones sin embargo no han logrado ser comprendidos. Esto sucede a menudo cuando los alumnos no hacen exactamente lo que se les ha pedido en alguna actividad. Pero ésta suele ser una conducta propia del individualismo de las personas, pues no siempre se oye lo que el otro quiere decir como tampoco lo que uno mismo desea escuchar. No nos apartamos de quienes somos mientras escuchamos a alguien, y ello influye de manera contundente en la comunicación.

Para poder comprender lo que otros quieren decirnos es necesario el esfuerzo por reconocerlos, tratando de sentir o de pensar aquello que tratan de decirnos (empatía). Sencillamente es ponernos en el lugar del otro. Cuando logramos ver cómo piensa, su forma de expresarse, ya sea que nos parezca coherente o no, realmente comienza la lectura comprensiva de lo que tenemos enfrente.

Según Carme Pablo Puig y David Vilalta Murillo, profesionales de la educación en Catalunya, indican ciertos factores esenciales que aportan a la enseñanza de la comprensión y que deben trabajarse con dedicación. Uno de estos aspectos destacables es el acostumbrarse al aporte de cada niño, algo que prepara para sorprenderse de los demás. Cuando se incentiva a un niño a escuchar cómo es y qué sabe otro, aprende a expresar sus propias opiniones como un aporte adicional y se construye un saber colectivo. Como consecuencia, el hacer públicas las ideas de todos provoca la emergencia de algunas seguridades y de muchas otras dudas. En definitiva, es preciso organizar momentos y espacios en el aula para el debate, la exposición y la controversia, con la finalidad de encontrar algunas explicaciones plausibles sobre el tema estudiado o la pregunta planteada.


Cuando lo que tratamos de ofrecer es una educación de calidad, los contenidos (cada vez más extensos por la diversificación de saberes) deben ser revisados para saber qué dejar a un lado y, de esta manera, darle lugar a la educación de calidad, donde preparar a un niño para saber qué es lo que quiere o cómo cambiar una opinión sea la forma que le permita enfrentar cada desafío de su vida social, con la consecuente mejora en sus relaciones interpersonales. Este es uno de los objetivos esenciales que se espera recuperar desde las escuelas.

Enseñar en un contexto de crisis educativa como la que atravesamos en la actualidad tiene sus beneficios. El análisis consciente y profundo de su porqué ha acelerado la comprensión de su transformación: hace falta algo en la educación que nada tiene que ver con contenidos en sí mismos, sino en el cómo adquirimos capacidades para expresarnos y entender la expresión de otros, cómo aprendemos a conectarnos correctamente con esas sensaciones ajenas y aceptamos la diferencia de sentido para luego empatizar y elaborar juntos una estrategia, un resultado proveniente de escuchar y comprender lo que nos rodea.

Se trata simplemente de individualidades que aprendan a ser “yo” y “nosotros” simultáneamente, conectados, con la capacidad de tomar decisiones que atiendan el bien común.

Referencia: http://www.tendencias21.net/Educar-para-comprender-y-comprender-para-salir-de-la-crisis_a13262.html