Si deseamos un matrimonio feliz, tenemos que aprender a “ceder”

El matrimonio en la actualidad o las relaciones de pareja merecen una especial atención, sobre todo en el área de la comunicación y la psicología. Estamos atravesando una verdadera y dolorosa ola de desintegración familiar con todas las consecuencias que esto implica en el sistema social. Investigaciones en el área de la psicología matrimonial como las realizadas por el experto John Gotham, nos acercan la conclusión de que para solucionar los problemas de comunicación doméstica, es necesario lograr que ambos cónyuges ganen; y una manera en que logren la victoria reside más en la medida en la que ambos ceden que en la que compiten. A partir de esta medida, las dos partes pueden ganar; ya que en el terreno de las relaciones, ceder es un regalo que siempre regresa a uno.

Si deseamos un matrimonio feliz, tenemos que aprender a ceder

En general, la naturaleza nos obliga a tener conexiones maritales extendidas con el fin de formar un entorno estable para la persona de tal forma que la acompañe durante toda su vida, independientemente de los procesos y situaciones que ambos experimenten. Pero, ¿cómo logramos que esta vida compartida con el otro sea un verdadero éxito? En definitiva, todos nuestros problemas radican en la educación recibida. Y mejorando la educación, podemos remediar muchos problemas. Algunos problemas están exacerbados por el simple hecho de que los resultados educativos de nuestras generaciones sólo pueden verse muchos años después de haber sido formados.

Si miramos nuestra generación, podríamos decir que no hemos dedicado la debida atención a la educación sexual y a las relaciones mutuas en la juventud. No nos enseñaron cómo educar a nuestros hijos y cómo construir relaciones correctas en la familia entre padres e hijos, en la sociedad o con nuestros vecinos. No aprendimos la idiosincrasia de la persona, o de la sociedad en la que vivimos, o la psicología del mundo. Esta apatía en la educación no puede reemplazar a la comprensión.

La educación es el asunto más importante en la vida, pero no la conseguimos en el jardín infantil, en la escuela o en la universidad. La mayoría de los adultos no nos diferenciamos en ninguna forma de los niños. No sabemos cómo comportarnos exactamente, cómo interactuar correctamente con nuestro entorno adyacente, o en la familia. Como humanos no estamos familiarizados con la psicología de la mujer ni del hombre, entonces no sabemos cómo comunicarnos correctamente.

Si pretendemos vivir de forma normal o simple, debemos organizar nuestra vida material en el hogar, ponerle atención a la educación. Sin importar en qué nivel de desarrollo evolutivo existamos, puesto que lo principal para nosotros es la buena organización de la vida humana y una familia normal y saludable. Esto es lo que en realidad estamos necesitando como individuos sociales e integrales que somos.

Específicamente en esto es que debemos poner énfasis, en explicar que de una persona se debe hacer un factor social incluido en un círculo de comunicaciones, creando así la posibilidad de la correcta cooperación mutua con otras personas, y mostrar de esta manera que podemos tener contacto con los demás, para que la sociedad humana llegue a ser una gran familia. Sólo de esta manera nos sentiremos seguros, cómodos y felices en el matrimonio. Seremos capaces también de transmitir estas sensaciones a nuestros hijos sobre el mundo seguro que deseamos heredarles, pero que en definitiva ellos también serán parte del proceso de construirlo.

Referencias: http://202.197.191.206:8080/17/reading/unit02/postreading/sreading1.htm

http://informe21.com/john-gottman/hacer-pareja-dure-consejos-john-gottman-especialista-relaciones

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