Aprendemos a vivir, jugando…

«El juego es una realidad cambiante y sobre todo impulsora del desarrollo mental del niño» – L. S. Vigotsky

Muchos de nosotros hemos participado en una fiesta de cumpleaños infantil. Ya sea como niños o como adultos, como cumpleañeros o como invitados. Todos sabemos cómo se siente terminar la tarde con la glucosa elevada, sentidos sobre-estimulados, cierto cansancio, y uno que otro juguete que tuvimos que arrebatar a algún “amiguito” durante la tradicional piñata.

aprendemos a vivir jugando

Indistintamente de las variaciones que pueda haber entre uno y otro de estos eventos, en general se suelen incluir juegos y actividades que son parte central de la tarde. Es probable que hayamos participado alguna vez de estos juegos y haberlos juzgado de inofensivas muestras culturales que subyacen a nuestras celebraciones. Pero intentemos ver más allá para comprender mejor…

El estudio del juego como proceso de aprendizaje no es algo nuevo, el psicólogo y filósofo alemán Karl Groos, en su denominada “Teoría del juego”, define al mismo como un adiestramiento para futuras capacidades. Si pensamos en una fiesta de cumpleaños puede surgirnos la siguiente inquietud: ¿qué capacidades y habilidades están aprendiendo mis hijos en estos eventos? El genio y físico, Albert Einstein dijo: “los juegos son la forma más elevada de investigación”, y justamente aquellos niños cuya participación en estas actividades se ve truncada por las palabras: “siéntante… ya perdiste” comenzarán a observar y percatarse de las injusticias de la vida, un mundo en el que uno gana y muchos pierden. Esto puede inducirlos a las frustraciones de saber que vivimos en un sistema arreglado bajo la complacencia de una sociedad autolítica.

Cuando analizamos estos juegos, nos percatamos que en su mayoría no buscan consolidar amistades, o crear vínculos afectivos más sólidos. Con los juegos se busca que los niños compitan y midan sus habilidades contra la de sus “amiguitos”. Un lector perspicaz diría: “Pero claro, así es la vida” y tendría razón. Si observamos la organización y modus operandi de las grandes entidades, tanto políticas, como empresariales, vemos que éstas se basan en la competencia -uno gana a costa de muchos-, y el pisotear sin conciencia a todo aquel que se interponga en el camino al “éxito” es algo loable.

Pero no nos dejemos llevar por extremismos, la competencia ha sido propulsora de grandes descubrimientos y nuevas alturas tecnológicas, pero también está revelando un déficit alarmante. No importa cuánta tecnología o conocimiento tengamos, nuestras familias se siguen desmoronando, aumenta cada vez más la depresión, y el abuso de sustancias, las personas se sienten continuamente más alienadas las unas de las otras, la desconfianza y la falta de fe en un mundo mejor nos llevan a terribles acciones. El “éxito” y el “bienestar” en nuestro medio son palabras que carecen de su real significado y que causalmente comienzan con el juego desde temprano. Si tengo éxito en mis primeros juegos, obtengo bienestar, de lo contrario enfrento frustraciones para toda la vida.

Entonces, vale la pena preguntarnos: ¿Queremos seguir en este juego? ¿Realmente queremos que así continúe nuestra vida y la vida de nuestros hijos?

Según Elkonin, “El juego no solamente evoluciona o reforma las operaciones intelectuales del individuo, sino que también transforma radicalmente su postura en su relación con el mundo y crea el mecanismo para un posible cambio de enfoque y coordinación de su punto de vista con los posibles puntos de vista de otras personas”. De esta manera podemos entender el juego como la simulación de un estado futuro en el que nos gustaría encontrarnos. Si deseamos un futuro sin crueldad, con amor hacia nuestro vecino por encima del amor a los bienes materiales, un futuro bueno para todos, entonces debemos crear y participar en juegos en los que el individuo no quiera ganar en solitario, sino aprenda a ganar en equipo, en unión con los demás y alcanzar metas comunes.

Referencias: http://biblioteca.ucm.es/revcul/e-learning-innova/5/art382.php

http://en.wikipedia.org/wiki/Karl_Groos

http://crossroadsfilm.com/

http://thinkingintegral.com/resources/learning-through-games/

Un comentario sobre “Aprendemos a vivir, jugando…”

  1. con razón a mi no me gustaban ir a las fiestas, siempre perdía =/ ,
    a veces no competía con los amiguitos sino con mis hermanos y primos. =/ !!

    Que buena información la comparto 😉

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