Mejorar la conexión: una estrategia para abordar enfermedades crónicas

Hay mucho que se puede lograr cuando trabajamos juntos”.

Dr. Robin L. Brey

La manera de vivir agitada y desconectada de las personas en la actualidad, no considera que la salud en general depende mucho del entorno en el que vivimos y las conexiones que establecemos. Como no estamos pendientes de los demás, resulta difícil darnos cuenta de que algo anda mal en la salud de un familiar, ser querido u otra persona de nuestro entorno, hasta que nos encontramos con diagnósticos inesperados, y muchas veces devastadores. No sólo hablamos de enfermedades de tipo bacterial o viral que atacan al cuerpo, sino también de tipo emocional, las que repercuten en nuestra biología, volviéndose nocivas. De hecho cuando uno se entera que tiene una enfermedad crónica puede llegar a deprimirse o estresarse resultando un “círculo vicioso” y permitiendo a la enfermedad cronificarse. Algunas investigaciones mencionan que el estrés y la depresión son “enfermedades de esta generación”; en tiempos pasados la vida era más tranquila y el contacto entre las personas, más frecuente y cálido. Ahora vemos que hay un cambio en nuestras conexiones y relaciones, el cual influye directamente en nuestra salud.

Mejorar la conexión, una estrategia para abordar enfermedades crónicas

Actualmente uno de cada 300 americanos padece Alzheimer(1). Para el año 2030 los expertos predicen que el número se triplicará por arriba de las 15 millones de personas. Es algo sumamente impactante, pero las personas que aún no se han enfermado de Alzheimer, o bien sus amigos o sus familiares o cuidadores, próximamente serán alcanzados por la enfermedad”. Es muy importante conocer y difundir el tema: “Localizar dónde dar y recibir apoyo puede ayudar enormemente para enfrentar una enfermedad crónica; conectarse aún más, no solamente con amigos cercanos y familiares. En algunas ocasiones puede ser de alivio hablar con otras personas (incluso extraños) sobre lo que está pasando”. Vemos que una persona con una enfermedad crónica necesita, como todos, recibir apoyo, conectarse o simplemente hablar con otros, lo que puede beneficiar la salud en su conjunto. Así no se tenga una enfermedad, la persona necesita de estas acciones para mantener la salud.

Podemos ver entonces cuán importante es mejorar las relaciones humanas para estar sanos en lugar de recurrir a medicamentos que tratan el síntoma sin resolver la causa… Tenemos que observar a la naturaleza como ejemplo de sistema interconectado como el cuerpo humano. Como sociedad necesitamos unos de otros hasta para equilibrar nuestra salud, lo que nos ubica en una posición de integración y no de exclusión. Mejorar las relaciones con los demás además de prevenir el desequilibrio que nos puede producir enfermedades implica una transformación en la consciencia de todas las personas dentro y fuera de la familia y la comunidad a la que pertenecemos. No esperemos a que las enfermedades se instalen, consideremos prevenir recordando lo que dejamos de lado como seres sociales: la conexión. La solución es simple, empecemos otra vez a conectarnos para beneficiarnos mutuamente.

Bibliografía: http://patients.aan.com/resources/neurologynow/?event=home.showArticle&id=ovid.com%3A%2Fbib%2Fovftdb%2F01222928-200703030-00001

Nota 1. dato de mayo y junio 2007

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