La importancia de conocer nuestro propósito en la vida incluso en la vejez

La persona es un ser social por naturaleza, que durante su desarrollo en la vida interactúa con el entorno debido a que no puede proporcionarse todo lo necesario para la existencia por sí misma, especialmente en la vejez. Tal es así que en la actualidad advertimos que nuestras vidas han cambiado para todas las personas que constituimos una familia y pertenecemos a una comunidad determinada. En general advertimos que son muy pocas las personas que gozan de la vida y muchas las que se sienten deprimidas y solas aun encontrándose en compañía de sus seres queridos.

La importancia de conocer nuestro propósito en la vida incluso en la vejez

Por lo tanto, el sentido de la vida en el adulto mayor se convierte en un reto para él y también para aquellos que lo rodean. Intentemos deducir sobre la base de que si el entorno es el que afecta tanto la vida física, emocional, social y cultural de las personas, cómo podemos hacer cambios en nosotros mismos y sensibilizarnos para encontrar el entorno correcto. Para esto es necesario promover adecuadas relaciones entre las personas, que se fundamenten en apoyarse de modo positivo, amigable y solidario recíprocamente. Precisamente estas características nos permitirán completar el ciclo de la vida de una manera saludable, gozando de una vejez digna y con propósito.

Vemos a través de investigaciones recientes que “tener un fuerte sentido de la finalidad o propósito en la vida” reduce el daño cerebral en los adultos mayores. Algunos autores mencionan que para disminuir los riegos de este tipo de lesiones, hay que considerar los factores sociales que intervienen en el envejecimiento. Aquí se plantea que la mejor ayuda a nuestros mayores es a través de la inclusión e integración en actividades con diferentes grupos de niños, jóvenes y adultos.

De esta manera se facilita a los ancianos la oportunidad de expresarse en relación a otros grupos y brindarles su experiencia y sabiduría. Dentro de sus posibilidades, las personas de la tercera edad tienen mucho que brindar a la sociedad y beneficiarla en muchos aspectos, a la vez que también se benefician ellas. Esto crea un círculo de conexión y coexistencia imprescindible para todas las generaciones: el sentido de la vida actúa como una regla que conecta a las personas con las acciones, logrando así un conjunto de relaciones sociales que nos permiten descubrir el propósito de nuestra existencia.

Referencia: http://www.revneurol.com/sec/RSS/noticias.php?idNoticia=5133

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