Los ambientes naturales favorecen las relaciones sociales en la infancia

Los ambientes naturales en toda su dimensión son un escenario muy favorable para el desarrollo social del niño en la infancia. Cuando niñas y niños tienen la posibilidad de crecer y educarse en un ambiente natural, los beneficios se perciben en todos los ámbitos de la vida. La vida activa, sobre todo en contextos naturales, aumenta el interés del infante en lo relacionado con el aprendizaje de contenidos pedagógicos. Esto sucede porque las experiencias de aprendizaje y socialización se construyen desde la vivencia directa en espacios y oportunidades de encuentro.

Los ambientes naturales favorecen las relaciones sociales en la infancia

La capacidad de aprendizaje por exploración radica en el contacto inmediato que niños y niñas tienen con su entorno. A través de la experiencia de sus sentidos vitales, se favorecen las redes y conexiones internas que benefician la maduración biológica y la integración con los demás, despertando en ellos ganas de aprender y de explorar, facilitando no sólo el desarrollo motriz sino que además amplían su imaginación a través del juego.

El movimiento corporal coordinado y la felicidad de descubrir el mundo con ayuda de todos los sentidos, es un don natural durante la primera infancia. Y cuando esta experiencia se da en relación con otros, se construyen nuevos aprendizajes, respecto de sí mismo y de sus pares, como “cohabitar, explorar juntos y cuidarse mutuamente”. Al mismo tiempo, incrementar estos vínculos brinda la posibilidad de que sus beneficios se extiendan en los años futuros.

La actividad educativa actual nos llama a regenerar las formas de relación y conexión entre los niños y el medio ambiente, en las cuales se hace necesario potenciar la vivencia de sentir el esfuerzo y los logros junto al placer de disfrutar el ejercicio, compartir nuevos desafíos y encuentros con los demás. Las demandas actuales nos impulsan a motivar a los niños para acrecentar su potencial a través de juegos donde los materiales y métodos les permitan construir una vida de armonía con los demás.

Por lo tanto, en la exploración activa de su entorno, en el contacto directo con la naturaleza y con sus pares, los niños aumentan las posibilidades de desarrollarse y adquirir la condición de convertirse en seres humanos empáticos y generadores de nuevas experiencias en concordancia con el medio ambiente.

Referencias: http://www.consumer.es/web/es/bebe/ninos/2-4-anos/2012/08/17/212240.php
http://www.bebesymas.com/desarrollo/disfrutar-de-las-actividades-al-aire-libre-con-los-ninos
http://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-12729070

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