Y tú… ¿quieres jugar?

A pesar de que muchos adultos consideran el juego como una actividad meramente de distracción y entretenimiento, el juego es algo muy serio. Jugar no es una actividad exclusiva de los niños, pues los adultos también lo hacen, pero en los primeros, sí tiene una influencia innegable en el crecimiento y desarrollo integral de éstos, e implica una serie de procesos y actividades que van cambiando en la medida de su crecimiento.

Y tú_ quieres jugar

En los primeros años de vida, el juego es la principal actividad que los niños desarrollan; investigan y exploran el mundo a su alrededor de manera libre y espontánea. Podría decirse que el niño realmente no quiere jugar sino explorar el mundo, quiere comprender lo que se oculta detrás de cada una de las cosas y cómo están conectadas cada una de ellas.

El juego es un fenómeno universal, todos los niños juegan y han jugado siempre. Puede variar según la edad, el género o la cultura.

Investigaciones recientes (ver bibliografía), coinciden en señalar diferentes habilidades que adquieren los niños por medio del juego:

  • Habilidades físicas y motoras: correr, saltar, agarrar, mantener el equilibrio, adquirir ritmo y coordinación de movimientos.

  • Habilidades sociales: a partir de cierta edad el niño va entendiendo el funcionamiento de la sociedad, aprende a cooperar y a compartir con otras personas, a seguir instrucciones, esperar su turno, obedecer las reglas, es decir, adquiere todas aquellas normas que guían las relaciones sociales. Cumplir las reglas del juego obliga a su observancia y permite experiencias de convivencia y socialización.

  • Habilidades emocionales y afectivas: el juego fomenta en el niño su personalidad ayudándolo a adquirir confianza, le permite expresar emociones que muchas veces no puede expresar con sus palabras. Estimula la creatividad y la imaginación y, en ocasiones, el niño utiliza el juego para aislarse de la realidad a su antojo y encontrarse a sí mismo tal como le gustaría ser, convirtiéndose así el juego en una vía de expresión privilegiada. El juego tiene una dimensión placentera y de gratuidad.

  • Habilidades mentales: existen juegos que fomentan la capacidad de solución de problemas, de relacionar causa – efecto (ej.: juegos de activar dispositivos para producir sonidos, iluminación, encajar piezas, etc.). A su vez, nuestros hijos aprenden conceptos mediante el juego con formas, tamaños, colores. Muchos juegos desarrollan la capacidad de mantener la atención fija durante varios minutos y de observar de forma activa.

  • También el juego permite desarrollar el lenguaje. Todas las situaciones cotidianas, pero sobre todo aquellos momentos en los cuales el niño está realizando juegos o actividades que le gustan, serán un momento propicio para que participemos y estimulemos el uso del lenguaje. Además, en las distintas interacciones que el niño establece con otros niños para jugar, se le facilita el acceso a nuevo vocabulario y a estructuras lingüísticas y formas más avanzadas del lenguaje.

    Es importante detenernos a pensar sobre el gran componente formativo que tienen los llamados juegos colaborativos, algunos de ellos los encontramos en el área de los deportes; éstos juegos son muy diferentes a los juegos competitivos.

Los juegos colaborativos, llamados también cooperativos, además de ser divertidos, propician un sentimiento colectivo de ganancia porque, para lograr el objetivo, todos los participantes son necesarios e importantes, cada uno depende de los demás y se requiere de la participación activa de todos los miembros porque todos son importantes y útiles. De esta manera se aprende a compartir y a confiar en los demás. Por lo general, se mezclan participantes heterogéneos, bajo normas incluyentes, en las que todos ganan si se unen. Así, jugando, crean un elevado nivel de aceptación mutua, desarrollan la autoconfianza porque todos son bien aceptados y se incrementa la perseverancia es pos del objetivo común.

Veamos un ejemplo de la vida real (el caso de “Golombiao” en Colombia): se conforman equipos de fútbol mixtos (hombres y mujeres) que jueguen entre sí, con unas reglas definidas de antemano, tanto en la cancha como fuera de ella. Pueden acordar cosas como que el primer gol lo debe hacer una mujer, otro acuerdo puede ser que todos los miembros de cada equipo deben jugar. Y así podemos crear las reglas del juego colectivamente. Al final del encuentro se evalúa el cumplimiento de los acuerdos; esta experiencia permite la creación de un sentimiento de grupo, mejorando las relaciones entre iguales y favorece también la aceptación de las diferencias para enriquecerse mutuamente; ayuda a aprender a reflexionar en grupo y por supuesto, repercute en las relaciones de convivencia, indispensables en la sociedad de hoy en día.

Esto mismo es recomendable con juegos infantiles mediante los cuales cada niño vea que no puede tener éxito sin los otros niños, pues así aprende que quien está sólo es débil, comprende que en grupo es mejor.

Otro elemento importante del juego en los niños es la conexión; ellos aprenderán a realizar unas cuantas concesiones. Un momento crítico en el juego es cuando tienen que ceder aunque no quieran, pero luego comprenderán que si se renuncia un poco, tendrá éxito con los demás. Aprenderán que ceder no es perder, que el éxito debe ser específicamente con todos y no del niño en solitario. El ingenio que se requiere de nosotros en el desarrollo de los juegos radica precisamente en este punto. Y algo más: debemos entender que el juego no debe ser con el fin de “llenar el tiempo de los niños” y así los adultos nos “liberamos” de ellos, más bien, debemos comprender que por medio del juego, les revelamos una sabiduría de la vida.

Aprovechando el juego de esta manera los niños aprenderán cuánto necesitan de la sociedad y cuánto pueden beneficiarse de una buena sociedad si ellos retribuyen sus bondades, no nos importa en absoluto si los niños son exitosos en los juegos que les damos, lo importante es su esfuerzo, porque a partir del esfuerzo, crecen.

Referencias: http://www.psicoaragon.es/wp-content/uploads/2013/07/el-juego.pdf
http://catarina.udlap.mx/u_dl_a/tales/documentos/ldf/galvez_s_mi/capitulo3.pdf
http://www.accionmagistral.org/informate/blog/entry/2015/07/19/juegos-y-desafios-cooperativos-recursos-didacticos-para-la-educacion-fisica
http://www.colombiajoven.gov.co/quehacemos/Paginas/golombiao.aspx
Laitman, Michael. Niños del Mañana. Laitman Kabbalah Publishers, Israel, diciembre 2011

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