Aprendiendo a ser bondadosos

La bondad es una actitud que se aprende principalmente con el ejemplo, está representada por los gestos de afecto y preocupación hacia los demás. El acto de la bondad nos permite conectarnos con los demás de forma integral y al mismo tiempo nos beneficia a nosotros mismos.

APRENDIENDO A SER BONDADOSOS

Recientes investigaciones han encontrado que la bondad comparte los mismos mecanismos neuronales que la empatía. Es un mecanismo muy peculiar de nuestro cerebro, mediante el cual logramos entender la idea de que somos interdependientes, es decir, que nos necesitamos unos a otros.

Tal como lo afirma el profesor de Psicología de Harvard Jerome Kagan, quien apoya la idea de que nuestro cerebro está biológicamente programado para practicar la bondad, y que su finalidad es permitirnos sobrevivir como especie mediante la colaboración entre nosotros. Otro de los autores que hace referencia en el papel tan importante de la compasión es el psicólogo Daniel Goleman, quién indica que una de las emociones más importantes que nuestro cerebro registra es la compasión. Él menciona que la expresión de la bondad repercute positivamente no sólo en nuestra relación con los demás, sino que también nos permite mantener nuestra salud física y mental.

Para concluir, podemos decir que la bondad nos brinda la posibilidad de pensar desde un enfoque en donde se prioriza lo colectivo por sobre lo individual, nos ayuda a contemplar las redes de apoyo que como sociedad vamos estableciendo, y de esta manera tenemos la oportunidad de propagar la idea de los actos bondadosos mediante el ejemplo.

Referencia bibliográfica: https://lamenteesmaravillosa.com/practicar-bondad-modifica-cerebro/

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