Educando al compás de la música

Pensemos en el sentido que tiene la música en nuestras vidas. Usualmente la consideramos sólo como un modo de entretenimiento o un hobby, pero va más allá de eso. La música cumple muchos roles en nuestro día a día, nos relaja, inspira, motiva, nos da energía, abre nuestra mente, facilita nuestra relación con los demás y es fundamental a la hora de aprender. Pero, ¿Qué es en realidad la música? Para los entendidos en el tema, es el arte de organizar sensible y lógicamente una combinación coherente de sonidos y silencios utilizando los principios de la melodía, la armonía y el ritmo. Este conocimiento, bien sea empírico o académico, lo poseen quienes componen melodías. Pero para todos, autores, artistas y escuchas, la música constituye un lenguaje especial que expresa nuestro mundo interno y personal.

educando-al-compas-de-la-musica

Reflexionemos acerca del trabajo que precisa realizar el artista en el acto de componer canciones o escribir melodías. Si una persona realmente quiere escribir una canción sobre la vida, sobre algo más interno, necesita trabajar sobre sí mismo; para escribir sobre las fuentes de la vida, tiene que sentir a la humanidad en su interior. Las canciones deben ser compuestas desde un nivel diferente de sensación, surgen de un tipo de persona que conoce la esencia de la vida desde dentro de sí, esa experiencia hace que tenga palabras y música con sentido profundo. Es por esto que el amor es el tema favorito de los compositores y la humanidad está llegando a la consciencia de que el amor consiste en dar, en lugar de simplemente recibir placer.

La música es una expresión del yo, de las emociones más profundas del artista, por eso, si se pretende que la música transmita un mensaje de unidad y equilibrio, el artista tendrá que conocer la experiencia de unidad y conexión; cada canción deberá transmitir una nueva sensación de frescura y vitalidad. No hay necesidad de crear géneros nuevos, hay una maravillosa variedad y todos ellos son expresiones genuinas de nuestro ser interno. Lo que hay que hacer es cambiar el mensaje subyacente con palabras que den especial relevancia a la unidad.

La música instrumental es un medio casi natural para expresar equilibrio y unidad. Compositores celebres como Bach y Mozart prestaron cuidadosa atención para asegurarse que su música fuera armoniosa y balanceada y, es esta cualidad de equilibrio, la que ha hecho que su popularidad se perpetúe hasta nuestros tiempos. El equilibrio es esencial para casi todo tipo de música y es necesario mantenerlo no sólo porque nos guste su sonido sino porque nos ayuda a expresar un aspecto nuevo de la realidad.

Traslademos la reflexión ahora hacia los beneficios que proporciona la música en el sistema educativo y en los procesos de socialización. Las actividades relacionadas con la música son fundamentales, no sólo para favorecer habilidades tales como tocar un instrumento, sino también para potenciar destrezas cognitivas, afectivas y lingüísticas, incluso hay teorías que destacan la importancia de la música en el desarrollo de la inteligencia, la sensibilidad y la habilidad motriz. Por supuesto, la música es clave en prácticas culturales de los jóvenes como elemento socializador, también afianza las capacidades del aprendizaje humano, de ahí la importancia de incluirla en todos los programas educativos. Con la música nos expresamos de otra manera y nos integramos activamente en la sociedad, pues amplía nuestro mundo de relaciones. La música beneficia el poder de concentración, además de mejorar la capacidad verbal y de aprendizaje, facilitando el estudio de otros idiomas y potenciando la memoria.

La música es una de las formas más populares del arte por lo que puede ser un poderoso promotor de nuevos conceptos. Hoy más que nunca, géneros como el rock y el hip-hop son los medios idóneos para expresar emociones, conceptos y deseos o necesidades colectivas.

Antes de analizar racionalmente una composición musical, dejemos que la obra nos toque con su descarga emociona, muchas veces en nuestros institutos o escuelas estamos tan centrados en las materias y sus contenidos, que resulta muy difícil plantear dinámicas sobre las emociones. Por el contrario, cada vez que un profesor de Música desarrolla su clase, hay diversas cuestiones relacionadas con el canto, el movimiento y la expresión corporal, que serían imposibles de trabajar sin contar con las emociones de sus estudiantes.

Una clase de Música posee toda una serie de pautas, contenidos y objetivos reglados, que son necesarios para la adquisición de determinadas destrezas, éstas están destinadas a que el alumno sea capaz de expresar sus emociones musicalmente y también a que comprenda las creaciones musicales de los otros. Es decir, está adquiriendo las herramientas para comunicar emociones y entender las de los demás. La Educación Musical ha abierto un camino de gran importancia que influye en la convivencia dentro de los centros educativos e iniciativas culturales que se dan en los mismos. Favorece la integración entre estudiantes de diferentes cursos, al fomentar el trabajo colaborativo y al esfuerzo grupal para obtener resultados en común gracias al aporte de todos.

Referencia Bibliográfica: http://www.accionmagistral.org/informate/blog/entry/2014/03/09/musica-y-arte-en-la-educacion-emocional

http://www.viviragradecidos.org/temas/artL

Un pensamiento sobre “Educando al compás de la música”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *