Conectarnos con los demás para superar la pérdida de un ser querido

La muerte es un hecho natural e inevitable. Cada cultura la vive y asume de diferentes formas de acuerdo a las creencias socio-culturales del lugar donde suceda. Así mismo, el dolor por la pérdida de un ser querido y los sentimientos que se asocian a él se expresan también de diversas maneras mientras se atraviesa el duelo. Se conoce como proceso de duelo a la respuesta psicológica (sentimientos, pensamientos y acciones) que se experimenta ante la muerte de un ser querido. Es una respuesta subjetiva que en muchas ocasiones no puede ser controlada por la persona, ya que es un momento de dolor emocional en el que en muchas ocasiones los procesos mentales se encuentran en estado de confusión.

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La forma en cómo reaccionamos ante la muerte de un ser querido tiene que ver con diversos factores, entre ellos, los conceptos que se tienen acerca de la muerte; desde la religión, la parte social, la familiar y la relación que se tenía con la persona fallecida. Entre los síntomas que pueden experimentarse por las personas durante el duelo, podemos encontrar: aturdimiento y perplejidad ante lo sucedido, dolor y malestar (físico y emocional), pérdida de apetito y sueño, dificultades para concentrarse, sentimientos de culpa, negación de la pérdida, sueños recurrentes que involucran a la persona fallecida, entre otros.

La autora Elizabeth Kübler-Ross fue la pionera en describir el proceso de duelo, así como las etapas por las que atraviesan las personas cuando muere un ser amado. La primera etapa consiste en la negación y el asilamiento; la segunda se caracteriza por el enojo o la ira del porqué de la partida del ser querido; la tercera es la negociación en donde la persona intenta llegar a un acuerdo con los demás o consigo misma para superar la pérdida; la cuarta etapa es la depresión y por último se da el proceso de aceptación.

Cuando se atraviesa por una situación de duelo, la conexión con los demás –tanto entre familiares o amigos- y el apoyo mutuo, resultan indispensables para la recuperación de quien lo está viviendo. Esto le permitirá a la persona sentirse comprendida y escuchada en ese momento de dolor. Está demostrado que la empatía por parte de otros es el mejor proceso de acompañamiento que puede existir. Por lo que podemos concluir que un punto sumamente crucial para la recuperación y superación natural de las etapas de duelo, son las redes de apoyo social con las que cuenta la persona que atravesó la pérdida.

Referencias: Kübler-Ross, E. Sobre el duelo y el dolor. (2006). Luciérnaga: Madrid.

Rojas Posada, S. El manejo del duelo. (2005). Norma: Colombia.

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