El valor de co- laborar

Es posible que no tengamos  claridad sobre el profundo significado que ha tenido la colaboración a lo largo de la historia; ella  ha jugado un papel determinante en nuestro desarrollo y en nuestros tiempos, convulsionados y de crisis, cobra aún mayor vigencia.

Si nos remontamos al pasado, vemos que el salto del primate al Homo sapiens, fue posible porque el hombre aprendió a colaborar y su cerebro adquirió un mayor volumen. Gracias a dicha capacidad, el Sapiens superó a los otros seres vivos que son más rápidos, más fuertes, que pueden nadar o volar. Podemos observar cómo la colaboración con los demás ha sido clave en situaciones de supervivencia; los hechos históricos nos lo demuestran.  Pudimos hacer muchas cosas porque estábamos aptos para colaborar. Además,  parece ser que la principal razón por la cual los seres humanos desarrollamos la imaginación fue gracias a la colaboración.

Ahora bien, esta capacidad no es exclusiva de los humanos, sólo que ellos la han llevado a su máxima expresión. Podemos ver claros ejemplos en la naturaleza de lo que significa la colaboración. Encontramos en el nivel mineral, vegetal y animal, cómo la colaboración se realiza a través de diferentes tipos de moléculas, células y órganos para dar forma a una criatura en particular. Si falta una sola molécula o célula, dicha criatura enferma o muere. La realización individual de las criaturas sólo se vuelve posible cuando colaboran o aportan a su entorno.

Lamentablemente, la mayoría de las generaciones hoy en día, han  sido educadas  para impulsar la  individualidad, en un sentido totalmente competitivo. Surge entonces la rivalidad, la envidia, los celos, el enfrentamiento, incluso aún en personas que buscan un mismo fin. Ellas compiten entre sí para ver cuál es la mejor, en una lucha constante por sobresalir. Y ni qué decir cuando esta competencia la llevamos a niveles más amplios de la sociedad como las instituciones en general y los países del mundo. No sabemos colaborar porque no sabemos ceder. Preferimos tener la razón, “salirnos con la nuestra”, aunque sea a costa de perjudicarnos a nosotros mismos. Incluso, a veces, con tal de que el otro no gane, estoy dispuesto a perder. Así lo tenemos instaurado en nuestra cultura. Por esta razón, se hace imperativo en estos momentos, reflexionar, llevar a la práctica y vivenciar, lo importante que es la colaboración en todos los ámbitos de nuestra sociedad.

La colaboración es fundamental en las comunidades humanas para llevar a cabo proyectos grupales o colectivos, que exigen la inclusión de sus miembros. Desde las diferentes habilidades específicas, cada quien podrá encargarse de diversas tareas y roles, prestándose mutuamente ayuda, coordinando esfuerzos. La colaboración se aplica en diversos contextos y ámbitos de la vida, tales como la ciencia, el arte, la educación, los negocios, el trabajo, las relaciones familiares e internacionales, etc. Todo ello, con el fin alcanzar un propósito común, un objetivo previsto.

La colaboración tiene ciertas exigencias, la confianza en el compromiso hacia los objetivos comunes debe ser total. La razón: no es posible lograr de manera individual el objetivo; pero además, para cooperar, la persona tiene que sentirse parte del proceso. La colaboración es una renuncia bajo el convencimiento de que juntos llegamos más allá, evolucionando hacia el bien común.

Al enseñarles a nuestros niños el arte y el valor  de la colaboración y la convivencia, les estaremos haciendo el mayor favor posible ya que les estaremos equipando con las herramientas más importantes para superar los desafíos más grandes de la vida.

Son bases esenciales de la colaboración un espíritu de cooperación entre sus integrantes y los valores de la solidaridad y la co-responsabilidad en la tarea asumida. La auto-realización es posible sólo a través de la colaboración con los demás.

El mundo globalizado e interconectado en que vivimos hoy nos exige estar en red y movernos como ruedas dentadas. La colaboración  es la respuesta que permite la supervivencia y el desarrollo de nuestro máximo potencial como humanidad.

 

Referencia bibliográfica:

LAITMAN, Michael. Rescate de la crisis mundial, Una guía práctica para emerger fortalecidos. Laitman Kabbalah Publishers. Toronto, enero 2010.

Humanidad Integrada. El camino de la integración, Un visón científico y social sobre la integración global. Ediciones globales. Julio 2015. Varios autores.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *